No se porque, pero me siento un fideo. Cara de nada, volviendo a lo mismo. Estoy cansado ya y todo empalaga un poco, y juegos sin sentido me hacen mirar el borde del precipicio. En este momento solo me gustaría mirar tus ojos y sonreirte, solo a vos, y que nuestra alegría nos aleje de todo lo que me hace mal.